“A Pedro, por su dedicación en la enseñanza”

                      Así reza la dedicatoria que los alumnos del “Taller de prensa digital” han dedicado al profesor de biología Pedro González Becerra en el inicio de “Plata”, el ejemplar nº 9 de la Revista Escolar.    También en ella, la Inspectora de Educación, doña Maite Osado Alaminos, le dedica unas entrañables líneas que venimos a recordar aquí:  

“ESE SEÑOR DE LA BATA”

            “En un tiempo muy, muy lejano (ay, que vamos para mayores…), llegó al IES Calamonte (no, no me equivoco: no al IES de Calamonte, que también, sino al IES Calamonte, que así se llamaba entonces el IES Ruta de la Plata) un señor con bata. Y no solo con bata: llevaba también artilugios de laboratorio, libros de biología, diversos saberes y años de experiencia docente a sus espaldas. Era Pedro González, y ahí sigue. Hasta hoy. Hasta pronto.

               Porque pronto, muy pronto (ay, que vamos para mayores…), va a llegar al final de su vida laboral. No me atrevo a decir de su vida docente, porque seguro que continuará enseñando a quien quiera aprender: el que es maestro, es maestro. Y Pedro, el profesor de biología del IES Ruta de la Plata, es un maestro en el más amplio sentido de la palabra. No solo ha enseñado ciencias a sus alumnos, haciendo uso y gala de sus conocimientos en la materia; ha sido ejemplo, además, para alumnos y compañeros, de prudencia y discreción. Porque, efectivamente, ha sido un profesor y un compañero prudente y discreto, de esos que, aunque sea una paradoja, destacan porque no se hacen notar, porque llevan a cabo su labor de manera callada, arrimando el hombro día a día en el centro sin protestar, sin exigir, sin levantar la voz, pero colaborando de forma callada para dar impulso a ese instituto en el que se echará de menos su bata.

            Y es que también ha puesto a disposición del centro sus conocimientos y sus mañas en las nuevas tecnologías. Como coordinador TIC, ¿cuántas veces habrá dicho en estos años que le busquemos sustituto?, y, sin embargo, ahí seguía, año tras año. Lo veíamos solucionando problemas de carácter informático, que no han sido pocos, y formando a los alumnos (y a los profesores) también en esa competencia, y fue imprescindible para que el instituto fuese seleccionado en el proyecto eScholarium, que ha supuesto la gran ventaja de una enorme dotación de material informático de todo tipo. Esto, y que todo ello funcione, se lo debemos a Pedro, ese señor de la bata.

           Ha sabido enseñar a sus alumnos aprovechando todas las herramientas disponibles en el IES; ha sabido transmitirles su amor por las ciencias y motivarlos en el estudio de esta disciplina, y los ha tratado siempre con el respeto que merecen, pero también con firmeza cuando ha llegado el caso. Como todo buen maestro, así lo ha hecho también ese señor de la bata.

         Ha sido durante todos estos años, pues, muy activo y colaborador, aunque, repito, también discreto y prudente. Y ya que Pedro es biólogo, tiremos de Darwin: “Un hombre que se atreve a perder una hora de tiempo no ha descubierto el valor de la vida”. Y él, desde luego, no ha perdido el tiempo. Sin duda ama la vida, conoce su valor, y por ello, en esta etapa que se le abrirá en breve, continuará desarrollando actividades y ocupaciones que le harán seguir llenando su vida y haciéndola feliz, aunque cuelgue la bata.

Enhorabuena, Pedro. Disfruta”.

                                                                                               Maite Osado Alaminos.

                                                                                            Inspectora de Educación.

             Tu trabajo y tu huella permanecerá entre tus alumnos y en todos aquellos que hemos tenido la fortuna de trabajar contigo añade el equipo directivo de nuestro centro. Y por ello nos hemos reunido todos, el  23 de junio, profesores y alumnos,  para agitar un pañuelo blanco y recordarte que, aunque pese,  algo muy hermoso empieza…